ESTUFAS ALTO RENDIMIENTO
Las Estufas de Alto Rendimiento BLASÓN conjugan funcionalidad y estética. Poseen un sistema de combustión cerrada y controlada que enlentece el proceso de combustión, manteniéndolo por muchas más horas que en una estufa de hogar abierto.
Las Estufas de Alto Rendimiento BLASÓN, que calientan el aire por convección natural, conjugan funcionalidad y estética. Nuestros diseños hacen de nuestros productos equipos versátiles en lo estético, con líneas simples que se adaptan a las tendencias actuales. Hemos tenido en cuenta particularidades regionales, como el tamaño de los leños, así como la costumbre de cocinar especialmente carnes en su interior . Integramos las cubiertas, que definen la estética y una terminación completa del producto, que como estan alejados de la cámara de combustión admiten colores diversos como el gris, el negro y el rojo carmín. Usamos cristales fundamentalmente templados de gran tamaño que generan una cámara espaciosa con gran visibilidad del fuego.
Poseen un sistema de combustión cerrada y controlada. A los leños una vez encendidos se les hace llegar una ínfima porción de oxígeno, enlenteciendo el proceso de combustión.
La combustión se mantiene por muchas más horas (5 hs.) que en una estufa de hogar abierto (2 horas aprox.), al tiempo que se va transmitiendo al ambiente el calor generado.
Este calor que se brinda hacia la casa, es transmitido por dos procesos básicos: radiación y convección. La primera se produce por la alta conductividad térmica del hierro, con espesores especialmente estudiados, que se originan en la parte externa de la cámara de combustión y en toda la superficie de los caños de humos. Por convección, a través del pasaje de aire frío por una cámara contigua y envolvente a la cámara principal de combustión, calentándose, circulando y egresando por espacios superiores diseñados para este fin. Una vez calentado el aire comienza a cumplir por sí mismo una de las principales leyes de los gases: todo gas que se encuentre en un recipiente intenta estar a la misma temperatura y presión. Nuestro equipo está alterando ese equilibrio que naturalmente busca el gas, (en este caso el aire ) dentro del recipiente ( la casa habitación) lo que genera un importante proceso de convección que tiende a equilibrar presiones y temperaturas.
Este fenómeno de convección natural, contribuye en importante medida a igualar las temperaturas del aire de toda la casa habitación, trabajando en dirección a homogeneizarla. Estos equipos dejan dentro de la casa habitación la mayor parte de la energía generada por la combustión de la leña.
El buen manejo del equipo implica tomar conciencia de que la combustión enlentecida es la que da mejores beneficios. El manejo regulado de la combustión es además la manera de preservar y alargar la vida útil del equipo. Los excesos de entrada de aire, que sobrecalientan el equipo lo envejecen prematuramente, poniendo en riesgo, ademas la integridad del cristal. Estas estufas que hemos definido realizan su trabajo de distribución de aire caliente de forma natural y silenciosa.

Las estufas de alto rendimiento de energía transmitida por radiadores constan de un sistema de caños, con una entrada de agua fría y una salida de agua caliente. Este sistema aprovecha las bondades de la combustión cerrada y agrega la transmisión por agua, manteniendo homogeneizada la calefacción aún en las habitaciones que no tienen intercambio de aire entre ellas.
En el interior del equipo hay instalada una parrilla de caños, que forma un piso, un respaldo y un techo al fuego. Estos caños van unidos a dos colectores, con una entrada de agua fría y una salida de agua caliente, formando un circuito cerrado, que funciona gracias a una bomba eléctrica. El agua calentada es transportada a los radiadores y estos entregan energía al aire, en el lugar que queremos calefaccionar. Un caño de retorno trae el agua que entregó su primera energía a ser recalentada a la parrilla.
Estos equipos tienen las mismas características que las que trabajan por convección, con algunas salvedades. La parrilla refrigerada permanentemente por el agua, funciona como un gran control de la combustión. Por esta razón estos equipos, necesitan un poco más de aire, es decir un poco más de abertura de los registros, para mantener una buena combustión. La temperatura en el interior de la cámara es más baja, el equipo está protegido por la parrilla de agua que hay en su interior. Estos equipos, para vencer la inercia térmica del agua, de todos los radiadores y de los caños que los interconectan, se les debe entregar una abundante cantidad de energía cuando se enciende el equipo. Otras fuentes de energías alternativas pueden ser conectadas al sistema: colectores solares, calderetas a gas, gasoil o eléctricas. También nuestro equipo puede anexarse a instalaciones con radiadores existentes.
El funcionamiento del sistema aprovecha las bondades de la combustión cerrada y agrega la transmisión por agua. Las habitaciones que no tienen intercambio de aire entre ellas mantienen homogeneizada la calefacción, logrando en los ambientes privacidad y confort.


En las estufas de alto rendimiento con energía transmitida por aire caliente forzado, la transferencia y la convección del calor están ayudadas por turbinas que mejoran la distribución de la energía, transportando el aire por ductos. Estos equipos permiten tener las puertas de las habitaciones cerradas, manteniendo la calefacción y la privacidad.
En este caso la cubierta está más ajustada a la cámara de combustión y tiene una salida de aire caliente limpio que simula otro ducto de humos, el cual tiene ramales hacia los lugares que queremos llegar con la calefacción.
La diferencia básica con nuestros tradicionales equipos que trabajan por convección, es que en estos, la transferencia y la convección están ayudadas por turbinas o ventiladores, según los casos, que mejoran la distribución de la energía, transportando el aire por ductos. Estos equipos permiten tener las puertas de las habitaciones cerradas, manteniendo la calefacción y la privacidad. El mismo cuenta con un sensor de temperatura para habilitar al forzador a enviar aire caliente cuando el equipo lo está generando y lo detiene cuando la temperatura no es suficiente. Es decir, si lo cargamos de leña nos empieza a enviar aire caliente, si la estufa se apaga no nos envía aire frío gracias a este sensor, que también apaga al forzador.

Se enciende como una estufa tradicional, colocando debajo de la madera algunas piñas, papel, cartón o madera fina. Luego se abren en su apertura máxima los registros inferior y superior localizados en la puerta hasta que encienda la leña. Una vez encendida se cierra por completo el registro superior y se controla la combustión con el inferior en el cual el ingreso de aire es perfectamente visible para el usuario. Debe mantenerse cerrado, salvo que por condiciones de la leña y características generales del ducto sea necesario dejar alguna apertura. El exceso de entrada de aire acelera la combustión recalentando el equipo y produciendo su envejecimiento prematuro y arriesgando la rotura del cristal.
La estufa posee un tercer registro, ubicado en el primer tramo del ducto, que se utiliza cuando las condiciones climáticas de la estufa o de la madera hacen que no se pueda controlar con los registros de la puerta.
Recomendamos el uso de astillas secas grandes, especialmente las de eucaliptos colorado. Esta especie, que se planta para ser utilizada en calefacción, tiene excelentes condiciones además de no afectar la flora autóctona. Esta es una exigencia del equipo, que brinda muy buenas prestaciones pero exige un combustible bien definido. La combustión controlada solo puede efectuarse correctamente con leña seca. Nunca deben utilizarse rolos, combustibles líquidos, cajones, piñas o leños muy pequeños como fuente energética. Las maderas pequeñas tienen una gran superficie de combustión, que acelera la reacción y la combustión se vuelve incontrolable.
¿Es riesgoso tener algunos de estos equipos? (CERRAR)Hay partes calientes y muy calientes en el calefactor o estufa de alto rendimiento, por lo que pueden ocacionar quemaduras. No deben apoyarse objetos que no resistan la temperatura. No debe colocarse el equipo cerca de una pared en la que existan cables de luz, caños de agua, de gas, etc. El exceso de calor puede provocar incendios por proximidad de materiales combustibles y envejecer prematuramente el equipo y generar un alto riesgo de romperse el cristal por exceso de temperatura.
¿Cómo se limpia el cristal de la estufa de alto rendimiento? (CERRAR)Primero se abre totalmente la puerta para que pierda temperatura. Luego se utiliza un limpia hornos en aerosol, estos contienen por lo general una solución de soda cáustica al 10/100, que permite desprender rápidamente los residuos de la combustión que se pegan al cristal.
¿Existe algún impedimento para instalarlos? (CERRAR)Cuando hay formas arquitectónicas laberínticas, muy alargadas, con escasos espacios de intercomunicación entre las habitaciones, el intercambio energético se ve limitado y pueden generarse diferencias sustanciales de temperatura. En estos casos recomendamos colocar equipos con agua y radiadores o equipos con aire forzado y ductos, que pueden también instalarse en nuestros calefactores.